Capítulo 1
El chico delgado
Siempre fui el chico delgado de la clase. Me costaba ganar peso como a otros les cuesta perderlo. Empecé con flexiones en casa con 16 años y cuatro cosas con mancuernas, hasta que con 18 mis padres me dejaron ir al gimnasio.
Fue una época de prueba y error: calistenia, crossfit, rutinas de revista. Con el tiempo empecé a buscar respuestas en los libros, no en Instagram, y descubrí que el cuerpo responde a principios, no a modas.










